El buceo es divertido. El buceo es emocionante. El buceo te hace más fuerte. El buceo te hace más feliz.
Pero ¿sigue siendo una actividad de ocio o una profesión si continúas disfrutándolo?
De todos modos, ¿cuál es la diferencia entre una profesión y una actividad de ocio, y por qué tiene que existir una distinción entre ambas?
La distinción tradicional entre profesión y ocio es la siguiente:
- El ocio consiste simplemente en jugar por diversión o en aprovechar el tiempo libre para hacer algo, aunque sea un deporte.
- Una profesión es una ocupación remunerada, especialmente una que requiere una formación prolongada y una cualificación oficial.
La preparación puede ser exigente, tanto para el ocio como para una profesión. Es necesario realizar determinada formación y obtener certificaciones, acudir a un centro de buceo e inscribirse en un curso.
El buceo como actividad de ocio o buceo recreativo, como se suele denominar, consiste en bucear por libertad y disfrute, generalmente utilizando un equipo de buceo sencillo. Los buceadores recreativos suelen visitar únicamente lugares de buceo locales o bucear como turistas en destinos más lejanos conocidos por sus atractivos entornos subacuáticos.
Más allá de estar de vacaciones bajo el sol, bucear en aguas cálidas y observar la colorida vida marina tropical, el verdadero placer del buceo recreativo es la fantástica sensación de volar sobre el paisaje submarino y sentirse completamente ingrávido.
Por otro lado, el buceo profesional es aquel en el que los buceadores reciben una remuneración por su trabajo. Los procedimientos suelen estar regulados por leyes y códigos de buenas prácticas, ya que se trata de una ocupación inherentemente peligrosa y el buceador trabaja como miembro de un equipo.
Esto significa trabajar bajo el agua, ya seas soldador, desminador, deportista, fotógrafo o incluso instructor de buceo recreativo.
Pero con pasión, aunque te muevan los miedos, en un instante todo se convertirá en una experiencia muy positiva y en un logro sumamente intenso: el buceo como una habilidad para la vida.
Por eso, el buceo es lo mejor de ambos mundos. Te hace fuerte, pero feliz. Te mantiene en forma, pero relajado. Estás en armonía con la naturaleza, completamente inmerso y rodeado por ella. Olvidas las preocupaciones que puedan inquietarte y tu trabajo de oficina porque estás en otro mundo. Cada inmersión es ocio o profesión. Cada inmersión nos hace prosperar y ¡es la mejor actividad del mundo!














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